La comunidad cristiana Crismhom celebra dos décadas de existencia con una demanda clara dirigida al Papa León XIV: retomar el espíritu aperturista que caracterizó el pontificado de Francisco.
En un acto conmemorativo, los miembros de esta organización que agrupa a cristianos LGTBI han expresado su convicción de que "sería un buen paso que desde los púlpitos se hiciera pedagogía de la inclusión". Esta petición refleja la necesidad de que la Iglesia católica avance decididamente en la aceptación y valorización de la comunidad LGTBI en el seno de la fe cristiana.
Durante los últimos veinte años, Crismhom ha trabajado incansablemente en la sensibilización de la comunidad eclesiástica, promoviendo una interpretación más misericordiosa de los principios evangélicos. Sus miembros subrayan que la inclusión no es un capricho, sino una exigencia de coherencia con el mensaje de amor universal que propugna el Evangelio.
Los representantes de la organización confían en que el nuevo pontificado reconozca los avances logrados durante la etapa de Francisco y los consolide mediante gestos concretos. Entre sus demandas figuran una mayor presencia de voces LGTBI en estructuras eclesiales y una revisión de posturas doctrinales que consideren discriminatorias.
Crismhom mantiene que la Iglesia puede ser plenamente católica —es decir, universal— solo si acoge sin restricciones a todos los bautizados, independientemente de su orientación sexual o identidad de género. Esta reivindicación adquiere especial relevancia en el contexto actual, donde diversas diócesis europeas y latinoamericanas continúan explorando caminos de mayor inclusión.
La organización expresa esperanza en que León XIV continúe la senda de diálogo iniciada por su predecesor, transformando las palabras en acciones pastorales que evidencien el compromiso institucional con la dignidad de toda persona creada a imagen de Dios.