El Papa León XIV abandonó este sábado el Policlínico Gemelli de Roma, apenas cuatro días después de someterse a una intervención quirúrgica por cáncer de pulmón. El Sumo Pontífice fue dado de alta en la mañana del fin de semana y regresó a sus aposentos en el Vaticano, donde proseguirá su proceso de recuperación bajo vigilancia médica constante.
La operación se realizó el pasado martes con éxito, según confirmó la Santa Sede a través de un comunicado oficial. El equipo médico del hospital vaticano reportó que la intervención transcurrió sin complicaciones y que el estado general del Pontífice es satisfactorio para su edad y condición.
Durante su estancia hospitalaria, el Papa recibió la visita de varios colaboradores cercanos y miembros de la curia romana, quienes transmitieron su solidaridad y oraciones. La noticia de su hospitalización generó preocupación entre los fieles católicos alrededor del mundo, aunque la rapidez de su recuperación ha aliviado considerablemente las inquietudes.
Los voceros vaticanos indicaron que en los próximos días se ofrecerán actualizaciones sobre el estado de salud del Pontífice y sus actividades pastorales. Se espera que el Papa reanude gradualmente sus funciones conforme avance su recuperación, priorizando siempre su bienestar físico.
Esta situación ha reavivado conversaciones sobre la salud de los líderes religiosos de edad avanzada y la importancia del cuidado médico especializado en la Santa Sede. La comunidad católica mundial ha manifestado sus mejores deseos para una pronta y completa recuperación del Papa León XIV.