Su Santidad ha recibido el alta médica después de que el equipo de especialistas revisara minuciosamente los últimos análisis de sangre y una radiografía de tórax, confirmando su evolución favorable. El Papa abandonó la institución hospitalaria entre los aplausos del personal sanitario y los fieles congregados a las puertas del recinto médico.
Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Pontífice ha sido trasladado directamente a sus aposentos en el Vaticano, donde continuará el proceso de recuperación bajo la supervisión de su médico personal y un equipo multidisciplinario de especialistas.
Durante su permanencia hospitalaria, el Papa ha recibido numerosas muestras de cariño y solidaridad de fieles de todo el mundo, así como de autoridades civiles y religiosas. Varios cardenales visitaron al Pontífice, quien aprovechó para instruir sobre asuntos vaticanos desde su habitación.
Los comunicados oficiales de la Santa Sede han destacado que aunque el Sumo Pontífice ha sido dado de alta, mantendrá un régimen de descanso relativo durante las próximas semanas. Las audiencias públicas serán reanudadas de manera gradual según lo determine el equipo médico que lo atiende.
La comunidad católica mundial ha expresado su júbilo y gratitud por la favorable evolución del estado de salud del Papa. En basilicas y templos de los cinco continentes se han ofrecido misas de acción de gracias, reafirmando la unidad de la Iglesia en torno a su máximo representante.
Desde el Vaticano, se ha confirmado que el programa de actividades del Pontífice será ajustado conforme a su recuperación, prioritizando en todo momento su bienestar y salud, así como el cumplimiento de sus funciones pastorales.