La Santa Sede ha hecho público un comunicado oficial confirmando la mejoría constante del Santo Padre tras someterse a una intervención quirúrgica hace apenas una semana. Las primeras imágenes distribuidas por la oficina de prensa vaticana muestran al Pontífice en su habitación del hospital Gemelli, donde continúa su proceso de recuperación bajo estrecha vigilancia médica.
En un gesto inusual de aproximación diplomática, el presidente ruso Vladimir Putin realizó una llamada telefónica de carácter personal al Sumo Pontífice durante su internación. La comunicación, confirmada por portavoces del Kremlin y el Vaticano, representa un intento de distensión tras meses de enfriamiento en las relaciones entre Moscú y la Santa Sede, derivado de las posiciones críticas del Papa Francisco respecto al conflicto internacional.
El comunicado vaticano señala que el estado del Santo Padre es «satisfactorio» y que los médicos prevén un alta hospitalaria en los próximos días, siempre que continúe la trayectoria positiva de recuperación. Los especialistas del hospital Gemelli han establecido un seguimiento riguroso de su evolución postoperatoria.
Fuentes cercanas a la Secretaría de Estado indican que esta llamada de Putin constituye un cambio de estrategia diplomática respecto a las tensiones previas. El gesto ha sido interpretado en círculos vaticanos como un intento de reconstruir puentes de diálogo con la Santa Sede, institución que tradicionalmente ha mantenido posiciones críticas frente a las acciones rusas en el plano internacional.
Desde el hospital, el Pontífice ha continuado con sus labores pastorales de menor envergadura, recibiendo briefings sobre asuntos eclesiásticos urgentes. El próximo paso será su regreso a la residencia papal para completar la rehabilitación en ambiente controlado.