La Basílica de Santa María la Mayor fue escenario de un emotivo encuentro de fe y recuerdo en el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco. Fieles de todo el mundo se congregaron en el templo mariano para rezar el rosario y participar en una misa que honró la memoria del pontífice argentino que transformó la Iglesia con su mensaje de misericordia y cercanía.
Durante la ceremonia, se destacó la vigencia del legado pastoral del Papa Francisco, cuyas enseñanzas continúan inspirando a millones de católicos. La celebración litúrgica, presidida con solemnidad, permitió a los presentes reflexionar sobre la huella profunda que dejó en la historia de la Iglesia, particularmente su compromiso con los pobres y su diálogo interreligioso.
Santa María la Mayor, uno de los templos más antiguos y venerados de Roma, albergó este acto de veneración donde resonaron las plegarias de cardenales, obispos y fieles. La atmósfera de recogimiento y esperanza predominó en la Basílica Liberiana, donde cada oración fue un testimonio de gratitud por el pontificado de Jorge Mario Bergoglio.
El primer aniversario luctuoso representa una ocasión para la comunidad católica global de renovar el compromiso con los valores que Francisco defendió: la justicia social, la protección del medio ambiente y la construcción de puentes de paz. Su canonización, ya contemplada en amplios sectores de la Iglesia, sería el reconocimiento oficial de su santidad.
La misa en Santa María la Mayor fue, más que un acto conmemorativo, una reafirmación de fe en la continuidad de la misión papal y en la providencia divina que guía los destinos de la Iglesia Católica en tiempos de grandes desafíos.