La IX Asamblea del Foro Internacional de Acción Católica (FIAC), celebrada en Roma del 15 al 18 de octubre, concluyó con un renovado llamado a ejercer una "profecía social" orientada hacia la construcción de la paz en el mundo.

Eva Fernández Mateo, anterior coordinadora del evento, enfatizó que "la Acción Católica no puede permanecer ajena a los grandes desafíos de nuestro tiempo". El encuentro reunió a delegados de más de 50 países, quienes debatieron estrategias concretas para que los católicos laicos ejerzan un rol profético en sus sociedades.

Durante las jornadas, se subrayó la importancia de que los movimientos de Acción Católica se involucren activamente en cuestiones de justicia social, derechos humanos y resolución de conflictos. Los participantes coincidieron en que esta "profecía social" requiere un compromiso tangible con las víctimas de la violencia y la pobreza.

La asamblea también reflexionó sobre cómo los católicos laicos pueden incidir en políticas públicas desde una perspectiva evangélica, promoviendo alternativas pacíficas a los conflictos armados que azotan diversas regiones del planeta.

Entre los temas centrales figuraron la migración forzada, el cambio climático y la exclusión económica, considerados obstáculos fundamentales para la paz duradera. Los delegados concluyeron que la Acción Católica debe ser una voz profética que interpele a gobiernos e instituciones internacionales sobre estas problemáticas.

El documento final de la IX Asamblea hace un llamado a intensificar la formación de líderes católicos capaces de articular una visión integral del bien común basada en la Doctrina Social de la Iglesia. Se destacó también la necesidad de diálogo interreligioso como herramienta para la construcción de paz.

Esta iniciativa refleja la visión del Magisterio contemporáneo de una Iglesia que "sale al encuentro" de las realidades mundiales, asumiendo su responsabilidad profética ante los desafíos de la humanidad.