La comunidad vaticana se reunió en la Casa Santa Marta para conmemorar el aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, en una celebración llena de devoción y recuerdos de su fructífero ministerio. El Nuncio Apostólico Luigi Travaglino presidió la Misa Eucarística en la capilla del edificio donde el pontífice vivió durante su papado, espacio que se convirtió en testigo de sus últimos años de vida y servicio a la Iglesia.

La liturgia fue concelebrada por diversos miembros de la curia romana y sacerdotes que tuvieron la oportunidad de trabajar junto a Jorge Mario Bergoglio. La atmósfera de recogimiento y silencio envolvió cada momento de la ceremonia, permitiendo que los fieles presentes reflexionaran sobre el legado transformador que dejó el Sucesor de Pedro.

En su homilía, el Nuncio Travaglino destacó la sencillez evangélica y la profunda compasión pastoral que caracterizaron la vida de Francisco. Recordó cómo Bergoglio, incluso en sus últimos días en Casa Santa Marta, mantuvo su compromiso inquebrantable con los más pobres y marginados, viviendo coherentemente los principios que promovió durante su papado iniciado en 2013.

La celebración permitió a quienes convivieron con el Pontífice rememorar anécdotas significativas de su cotidianidad, sus enseñanzas y su particular manera de entender el ministerio petrino. Los presentes renovaron su compromiso con la misión evangelizadora que Francisco procuró impulsar en la Iglesia Católica.

Casa Santa Marta, donde residieron papas anteriores y donde Francisco eligió vivir como un gesto simbólico de humildad, permanece como un lugar cargado de significado espiritual. Esta misa aniversario refuerza la memoria viva del Santo Padre en el corazón de la Santa Sede, inspirando a futuras generaciones de cristianos a continuar su obra de misericordia y renovación eclesial.