La Comunidad de la Casa Santa Marta se reunió en la capilla del histórico edificio vaticano para conmemorar el aniversario de la muerte del Papa Francisco. La celebración Eucarística fue presidida por el Nuncio Apostólico Luigi Travaglino, quien destacó la importancia espiritual de este lugar donde Jorge Mario Bergoglio vivió durante sus años como Pontífice.

En su homilía, Travaglino recordó la dedicación incansable del Papa Francisco a los pobres y marginados, subrayando cómo desde esta sencilla residencia llevó a cabo su ministerio pastoral con humildad y compromiso evangélico. El Nuncio enfatizó que la Casa Santa Marta representa el símbolo de una Iglesia cercana a las necesidades del pueblo, reflejando los principios fundamentales de su pontificado.

La capilla, testigo de innumerables oraciones y reflexiones del Obispo de Roma, se llenó de religiosas, trabajadores vaticanos y colaboradores cercanos que compartieron este momento de recogimiento y gratitud. La liturgia incluyó lecturas que resonaron con la misión de Francisco de tender puentes entre la fe y la acción social.

Durante la celebración se evocó su legado en temas como la ecología integral, la promoción de la paz mundial y la defensa de los derechos humanos. La Iglesia continúa su camino guiada por los principios que él sembró, como expresó el Nuncio en sus palabras finales.

Esta conmemoración refleja cómo la memoria del Papa Francisco permanece viva en el corazón de la comunidad vaticana y de los fieles alrededor del mundo, inspirando a nuevas generaciones a vivir el Evangelio con autenticidad y coraje profético.