Una exhaustiva investigación de EL PAÍS iniciada en 2018 ha destapado una realidad incómoda que la Iglesia católica española ha mantenido oculta durante años: siete cardenales y 61 obispos han sido señalados por encubrir casos de abuso sexual infantil cometidos por sacerdotes.

El medio de comunicación ha desarrollado una base de datos actualizada que registra todos los casos conocidos de pederastia en la institución eclesiástica española, permitiendo identificar patrones de ocultamiento sistemático por parte de la jerarquía vaticana.

Según la investigación, estos prelados utilizaron diversos mecanismos para silenciar a las víctimas y proteger a los abusadores, incluida la transferencia de sacerdotes acusados a otras diócesis, la presión a víctimas para retractarse y el incumplimiento de obligaciones legales de denuncia.

Este hallazgo representa un golpe significativo para la credibilidad de la Iglesia en España, especialmente en momentos en que el Papa Francisco ha prometido mayor transparencia y rendición de cuentas frente a los escándalos de abuso sexual. La identificación de nombres específicos entre la jerarquía católica española contrasta con la postura oficial de reformas internas.

Las víctimas y organizaciones de defensa de derechos han considerado esta investigación como fundamental para exigir justicia, ya que muchos de estos casos han excedido los plazos de prescripción legal, permitiendo que los responsables permanezcan impunes.

El caso plantea interrogantes profundos sobre la capacidad de la Iglesia para autorregularse y refuerza las críticas de que las medidas adoptadas han sido insuficientes para proteger a menores de predadores dentro de sus filas. La existencia de una base de datos detallada proporciona una herramienta valiosa para investigadores, periodistas y autoridades civiles interesadas en esclarecer estos crímenes.