Lecturas de la misa
- Primera lecturaCarta de San Pablo a los Efesios 4,1-6
- SalmoSalmo 24(23),1-2.3-4ab.5-6
- EvangelioEvangelio según San Lucas 12,54-59
Jesús reprocha a la multitud su falta de discernimiento espiritual. Mientras que saben predecir el clima observando señales naturales, no reconocen lo que Dios está haciendo en el presente. Luego les insta a resolver sus conflictos buscando la reconciliación antes de llegar al juicio, porque postergar la paz tiene consecuencias inevitables.
«¿Cómo entonces no saben discernir el tiempo presente?»Evangelio según San Lucas 12,54-59
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En este pasaje, Jesús nos coloca ante un espejo incómodo. Observa con ironía cómo sus oyentes son capaces de leer el cielo y la tierra con precisión: ven una nube y predicen lluvia, sienten el viento del sur y saben que vendrá calor. Su experiencia práctica les ha entrenado para estos discernimientos cotidianos. Pero entonces les lanza la pregunta que desmorona su seguridad: ¿cómo no saben discernir el tiempo presente?
El verdadero discernimiento no es solo técnico o superficial. No se trata solo de leer señales meteorológicas. Lo que Jesús pide es mucho más profundo: la capacidad de reconocer lo que Dios está haciendo ahora, en este momento de sus vidas. Es percibir la presencia del Reino, entender el significado de Su predicación, captar la urgencia del cambio que propone. Es discernir espiritualmente.
Luego, Jesús conecta esta falta de discernimiento con algo muy concreto: nuestras relaciones rotas. Cuando vas con tu adversario ante el magistrado, dice, intenta resolver el conflicto en el camino. No esperes al juicio. Esta enseñanza va más allá de un consejo legal: es un llamado a la reconciliación como urgencia espiritual. El tiempo presente nos exige paz, no confrontación; diálogo, no enemistad.
¿Qué significa esto para ti hoy? Quizás te encuentres en una disputa con alguien: un familiar, un colega, un amigo. Sabes perfectamente cuándo llueve y cuándo hace sol, pero ¿reconoces la oportunidad que Dios te da ahora para sanar esa relación? El "tiempo presente" es el momento en que puedes elegir el perdón antes de que la amargura endurezca tu corazón.
También nos habla de discernimiento en cosas mayores. Vivimos en un tiempo donde abundan las distracciones que nos impiden ver lo esencial. Sabemos tecnología, sabemos navegar redes sociales, sabemos conseguir lo que queremos materialmente. Pero ¿discernimos lo que Dios quiere de nosotros? ¿Reconocemos Sus signos en la historia, en nuestras vidas, en la Iglesia?
El Evangelio de hoy te invita a desarrollar una sensibilidad espiritual. No es suficiente ser competente en lo mundano. Necesitas aprender a leer lo sagrado, a reconocer la voz de Dios en medio del ruido, a percibir cuándo la gracia te llama a reconciliarte, a cambiar, a crecer.
Y la urgencia es ahora. No mañana. No cuando todo esté "mejor". Ahora es el tiempo de la paz, del perdón, del discernimiento genuino.
Oración
Señor, abre mis ojos espirituales. Así como reconozco las señales del cielo y la tierra, dame la gracia de discernir Tu voluntad en mi vida presente. Ayúdame a reconciliarme con quien me ha herido, y a perdonar a quien me ha ofendido. Que no espere al juicio final para buscar la paz que Tú ofreces ahora. Amén.
San Juan de Capistrano
San Juan de Capistrano fue un fraile franciscano que predicó por toda Europa, especialmente en el Este, siendo llamado el "Apóstol de Bohemia".
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