El cardenal prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, Marcello Semeraro, presidió esta mañana, 7 de noviembre, en representación del Papa, la misa de beatificación en la ciudad española de los Siervos de Dios Francisco González de Córdova y 79 compañeros.
Durante la celebración eucarística, el purpurado recordó en su homilía que la santidad constituye la «vocación común» de todo bautizado. Con estas palabras, Semeraro enfatizó que no se trata de una meta distante que deba admirarse únicamente en los demás, sino de un llamado personal que cada cristiano debe acoger en su vida cotidiana.
El acto de beatificación representa un reconocimiento de la Iglesia hacia estos Siervos de Dios que, a lo largo de la historia, han entregado sus vidas por su fe. La ceremonia en Santander evidencia cómo, en toda época, existen personas que responden al llamado de la santidad, transformando sus experiencias, incluso las más dolorosas, en testimonio de amor a Dios.
Esta beatificación subraya la accesibilidad de la santidad para todos los fieles, rechazando la idea de que se trata de una condición reservada a unos pocos privilegiados. La Iglesia, a través de estas celebraciones, invita a los bautizados a reconocer que la búsqueda de la perfección cristiana no es un camino extraordinario, sino la respuesta natural al bautismo recibido.
El papel del Dicasterio para las Causas de los Santos continúa siendo fundamental en la verificación de la vida virtuosa de los candidatos a la canonización, garantizando la autenticidad de estos procesos que alimentan la fe de la comunidad cristiana en todo el mundo.