El Secretario de Estado del Vaticano ha inaugurado un simposio internacional dedicado a analizar cómo la Santa Sede respondió históricamente a las grandes ideologías totalitarias del siglo XX, advirtiendo que la tentación fundamental que alimentó aquellos regímenes continúa presente en el mundo contemporáneo.

Durante la apertura del encuentro, Parolin subrayó que la pretensión de «ser como Dios» —raíz espiritual de los totalitarismos del pasado— no desapareció con la caída de esos regímenes, sino que permanece como una amenaza latente adaptada a nuevas formas y contextos.

El evento reúne a estudiosos, historiadores y especialistas en doctrina social de la Iglesia para examinar la postura de la Santa Sede frente a sistemas políticos que buscaban ejercer control absoluto sobre la conciencia y la vida de las personas. El simposio constituye un espacio de reflexión sobre cómo la doctrina católica se enfrentó a dichas ideologías y qué enseñanzas pueden extraerse para el presente.

La iniciativa refleja la preocupación del Vaticano por mantener vigentes las lecciones históricas sobre los peligros de sistemas que pretenden usurpar funciones propias de la divinidad, monopolizando la verdad y suprimiendo la libertad de conciencia. En este sentido, Parolin enfatizó la importancia de reconocer estas tentaciones en manifestaciones contemporáneas, incluso cuando adopten lenguajes o apariencias diferentes a los totalitarismos clásicos.

El simposio representa un compromiso de la Santa Sede con el análisis crítico de la historia y su aplicación a los desafíos actuales, reafirmando que la defensa de la dignidad humana y la libertad religiosa siguen siendo prioridades centrales de la doctrina eclesial en el siglo XXI.