El primer encuentro del Papa León XIV en Barcelona se ha desarrollado en la majestuosa Catedral de la Santa Cruz y de Santa Eulalia, donde Su Santidad presidió la oración de la Hora Media ante una multitud de fieles que llenaba el templo gótico.

En su discurso, el Pontífice enfatizó la importancia de ser testigos y profetas de unidad, acogida, concordia y paz en un mundo marcado por divisiones y conflictos. Las palabras del Santo Padre resonaron con particular fuerza en la ciudad condal, subrayando el rol fundamental de la Iglesia como puente entre comunidades y pueblos.

"Debemos ser portadores de esperanza", expresó el Papa durante la celebración, invitando a los católicos barceloneses a vivir con coherencia los valores evangélicos de solidaridad y fraternidad universal.

La visita pastoral ha tenido gran relevancia ecuménica, con la presencia de representantes de otras confesiones cristianas y líderes religiosos de diferentes tradiciones. El Papa aprovechó la ocasión para reiterar su compromiso con el diálogo interreligioso y la promoción de la paz mundial.

La Catedral, que alberga las reliquias de Santa Eulalia, patrona de Barcelona, fue el escenario perfecto para esta reflexión sobre la identidad cristiana y la misión evangelizadora. Cientos de peregrinos y ciudadanos se congregaron en las inmediaciones para saludar al Pontífice.

Este primer acto de la jornada barcelonesa abre paso a una agenda completa de encuentros con autoridades civiles, comunidades religiosas y movimientos sociales. La visita del Papa León XIV a Cataluña representa una oportunidad histórica para fortalecer los lazos entre la Santa Sede y la sociedad civil española.