Durante la audiencia concedida a los participantes en el Congreso internacional sobre pastoral escolar y universitaria, el Papa expresó su preocupación por los desafíos existenciales que enfrentan los estudiantes en la actualidad.
"¡Cuántos estudiantes viven dificultades existenciales!", observó el Pontífice, refiriéndose a la compleja realidad que atraviesan los jóvenes en el contexto educativo contemporáneo. En este panorama, el Papa advirtió sobre la presencia de falsos maestros que prometen responder a las preguntas más profundas de los estudiantes, sin ofrecer verdaderas respuestas espirituales y formativas.
El Sumo Pontífice hizo especial énfasis en la importancia de que las escuelas y universidades católicas sean, ante todo, una 'casa', un lugar familiar donde los jóvenes se sientan acogidos y esperados. Esta visión busca contrarrestar la frialdad institucional y promover espacios de verdadera formación integral.
El evento, promovido por el Dicasterio para la Cultura y la Educación, reunió a educadores y pastores de diferentes naciones para reflexionar sobre los desafíos de la educación católica en el siglo XXI. La intervención papal subraya el compromiso de la Iglesia por acompañar a las nuevas generaciones en su búsqueda de sentido y verdad.
La exhortación del Papa constituye un llamado a las instituciones educativas católicas a fortalecer su identidad como comunidades acogedoras, donde los estudiantes encuentren no solo conocimiento académico, sino también guía espiritual y formación humana integral frente a los engaños de maestros sin fundamento.