En la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico, el Papa León XIV recibió en audiencia a unos veinte participantes en el congreso «El futuro de la IA: un diálogo entre el Vaticano y la comunidad científica sobre los avances y las aplicaciones de las tecnologías inteligentes», que se llevó a cabo el 30 de octubre en la Casina Pío IV.
Durante el encuentro, el Pontífice reiteró su posición sobre la necesidad de que la tecnología esté sujeta a supervisión constante. El Papa enfatizó que la inteligencia artificial debe ser «desarmada» en el sentido de que sus aplicaciones deben limitarse y controlarse adecuadamente.
Una de las reflexiones centrales del encuentro giró en torno a un principio fundamental: las decisiones que afectan la vida humana nunca deben delegarse completamente a sistemas tecnológicos. Esta advertencia subraya la importancia de mantener la responsabilidad humana en cuestiones críticas.
El Vaticano ha manifestado en repetidas ocasiones su preocupación por el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial sin las salvaguardas éticas adecuadas. Este diálogo entre la Santa Sede y la comunidad científica representa un esfuerzo por establecer un puente constructivo entre la reflexión teológica y los avances tecnológicos.
El Papa insistió en que toda tecnología debe servir siempre al bien común, priorizando la dignidad de la persona humana y los valores fundamentales de la sociedad. El encuentro refleja el compromiso de la Iglesia por participar activamente en los debates sobre cómo las innovaciones tecnológicas impactan en nuestras vidas.