La Santa Sede expresó su dolor por el fallecimiento del cardenal Romeo, arzobispo emérito de Palermo, quien partió de esta vida el pasado 25 de octubre a los 88 años de edad.
El Papa León XVI dirigió un telegrama de condolencia en el que recordó con gratitud el intenso ministerio desarrollado por el prelado siciliano en la arquidiócesis de Palermo, así como su dedicado servicio en el ámbito diplomático de la Santa Sede.
En el mensaje, el Pontífice destacó cómo el cardenal Romeo ha servido generosamente a la Iglesia a lo largo de su vida consagrada, dejando un legado de entrega y compromiso pastoral que permanecerá en la memoria de la comunidad eclesial.
El arzobispo emérito de Palermo fue una figura destacada en la vida de la Iglesia católica, combinando su labor pastoral en la importante sede siciliana con responsabilidades en el servicio diplomático vaticano, desempeñándose como puente entre la fe y las instituciones internacionales.
Con esta comunicación, la Santa Sede reconoce la importancia de su contribución a la Iglesia universal y expresa sus condolencias a la comunidad de Palermo, a sus familias religiosas y a todos aquellos que tuvieron la oportunidad de beneficiarse de su ministerio pastoral.