La Pontificia Universidad Urbaniana fue escenario de una significativa conferencia organizada por la agencia Fides, titulada «El rostro de la Iglesia universal en China», que conmemoró el centenario de la consagración de los primeros seis obispos chinos, un acontecimiento de gran relevancia para la vida de la Iglesia en el gigante asiático.

Durante el evento, el Secretario de Estado Vaticano, Pietro Parolin, subrayó la importancia del liderazgo episcopal en China, afirmando que «los obispos chinos tienen la responsabilidad de ser protagonistas de la vida eclesial y de la evangelización de su tierra». Esta declaración subraya el papel fundamental que desempeñan los pastores locales en el crecimiento y la consolidación de la comunidad católica.

Por su parte, el Cardenal Stephen Chow presentó una perspectiva orientada al diálogo y la unidad, señalando la necesidad de «identificar puntos en común para superar las diferencias». Esta postura refleja el espíritu de reconciliación y encuentro que caracteriza el magisterio actual de la Iglesia.

El obispo de Pekín expresó un anhelo compartido por toda la comunidad eclesial: lograr una «comunión más plena entre las Iglesias del mundo». Este deseo representa el compromiso de la Iglesia católica con la unidad visible y la fraternidad universal.

La conferencia constituyó una ocasión propicia para reflexionar sobre el desarrollo de la Iglesia católica en China y reafirmar los lazos de comunión que unen a todas las Iglesias particulares con la Iglesia universal, bajo la guía del Sucesor de Pedro.