Con motivo de la celebración de la festividad de Todos los Santos, el Papa León XIV ha reflexionado sobre la santidad en la Iglesia, enfatizando que existen numerosos santos no reconocidos oficialmente por la institución eclesiástica.

Durante el rezo del Angelus en la Plaza de San Pedro, el Pontífice ha señalado que «la santidad no es un privilegio para unos pocos», trasladando un mensaje de esperanza y accesibilidad espiritual a los fieles. Con esta declaración, León XIV ha querido resaltar que la santidad está al alcance de todos aquellos que viven en fidelidad a los principios evangélicos.

El Papa ha subrayado que, aunque muchos de estos santos no cuenten con un reconocimiento formal de la Iglesia, «Dios los conoce», enfatizando la dimensión divina de la santidad que trasciende los procesos de canonización establecidos por la institución eclesiástica.

Esta reflexión pontificia cobra especial relevancia en el contexto de una Iglesia que, en los últimos años, ha buscado acercarse a los fieles y reconocer las múltiples formas de vivir la fe en el mundo contemporáneo. León XIV ha aprovechado esta festividad, dedicada a honrar a todos los santos conocidos e ignorados, para recordar que la santidad es fundamentalmente una llamada universal dirigida a toda la comunidad de creyentes.

El mensaje del Pontífice invita a los católicos a reflexionar sobre su propia vocación espiritual y a reconocer que la santidad no se reduce a figuras históricas veneradas, sino que puede encontrarse en la vida cotidiana de personas anónimas que viven según los valores del Evangelio.