Desde la Plaza de San Pedro, el 1 de noviembre de 2026, el Papa León XIV expresó su reconocimiento por la operación humanitaria llevada a cabo en la ciudad de Olechky, en Ucrania. La acción había sido solicitada por la Santa Sede a Moscú y Kiev dos semanas antes.
Durante su intervención posterior a la recitación del Ángelus en latín, el Pontífice afirmó: "En estos días se ha llevado a cabo la acción humanitaria en favor de la población civil de la ciudad de Olechky".
Paralelamente, la Santa Sede anunció que había ejecutado una misión humanitaria de cuatro días en territorio ucraniano, demostrando así su compromiso con la asistencia a la población civil afectada por el conflicto.
El Papa expresó su profundo deseo de que "la colaboración entre las partes, que ha hecho posible este necesario" esfuerzo humanitario, continúe adelante. Esta declaración refleja la vocación de la Iglesia Católica por promover el diálogo, la paz y la solidaridad con los pueblos que sufren.
La iniciativa de la Santa Sede representa un gesto significativo de mediación y compromiso con la población civil ucraniana, reafirmando el papel de la Iglesia como voz en favor de la humanidad en tiempos de crisis.