Su Santidad León XIV ha recibido este día a los máximos directivos de Mercedes-Benz en el marco de una exposición que repasa la larga trayectoria de colaboración entre la empresa automovilística alemana y la Santa Sede.

En el encuentro, el Pontífice ha vuelto a reivindicar la importancia del papamóvil como instrumento de encuentro entre la Iglesia y los fieles, destacando su valor pastoral más allá de su función meramente funcional.

La muestra conmemorativa pone de relieve casi un siglo de asociación entre Mercedes-Benz y el Vaticano, período durante el cual la marca alemana ha proporcionado vehículos que han acompañado a sucesivos pontífices en sus desplazamientos y misiones apostólicas alrededor del mundo.

Durante la audiencia, el Santo Padre aprovechó para enfatizar cómo estos vehículos han facilitado el acercamiento del papado a las comunidades católicas en diferentes continentes, permitiendo que la presencia del Sucesor de Pedro llegue a lugares y personas que de otra manera resultaría más difícil alcanzar.

La exposición, que cuenta con el respaldo de ambas instituciones, representa un hito significativo en la historia de las relaciones entre la industria moderna y la institución eclesiástica, mostrando cómo la tecnología puede estar al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia Católica.