La Santa Sede ha anunciado un cambio en la administración espiritual de Medjugorje. El Papa ha aceptado la renuncia del nuncio Cavalli y ha nombrado al obispo emérito de Carpi como nuevo visitador apostólico de carácter especial para la Parroquia de Medjugorje.
El nombramiento del obispo Cavina representa una nueva etapa en la atención pastoral de este importante lugar de devoción mariana en Bosnia y Herzegovina. Este cargo, de naturaleza especial, ha sido conferido por tiempo indefinido, reflejando la importancia que la Santa Sede otorga a esta misión.
La designación de un visitador apostólico implica una responsabilidad directa de la Iglesia para supervisar y orientar la vida espiritual y administrativa de la comunidad parroquial. El obispo Cavina, con su experiencia como obispo emérito, asume esta delicada tarea en un contexto de continuidad y renovación pastoral.
Medjugorje continúa siendo un centro de gran importancia para los fieles católicos de todo el mundo, particularmente vinculado a las apariciones marianas que han caracterizado su historia espiritual desde hace décadas. La presencia de un visitador apostólico refuerza el compromiso institucional de la Iglesia con esta comunidad.
Este nombramiento forma parte de las decisiones ordinarias de la Santa Sede en materia de organización eclesiástica, buscando garantizar una administración pastoral efectiva y una orientación espiritual coherente con los principios de la fe católica.