Miguel Hurtado, portavoz de la asociación Reparación Integral Ya, expresó con contundencia su rechazo a lo que califica como discriminación sistemática de la Iglesia hacia las víctimas de abuso sexual clerical.

Durante una conferencia de prensa en el Vaticano, Hurtado cuestionó duramente la reunión sostenida por el Papa León XIV con un grupo selecto de sobrevivientes, argumentando que la iniciativa constituye un acto de encubrimiento más que de reparación genuina.

"La Iglesia continúa eligiendo a quiénes escucha y a quiénes ignora", afirmó Hurtado. "Mi caso, como el de miles de otros, sigue siendo invisibilizado por una institución que prefiere el control narrativo sobre la verdadera justicia".

El portavoz de la asociación denunció que el encuentro papal responde a una estrategia de relaciones públicas diseñada para proyectar una imagen de apertura sin realizar cambios estructurales profundos. "Mientras tanto, continuamos esperando que la Santa Sede reconozca plenamente su responsabilidad y garantice la reparación integral de todas las víctimas".

Hurtado enfatizó que la reunión de León XIV, lejos de representar un avance, constituye una nueva forma de violencia institucional al crear divisiones entre víctimas y establecer jerarquías sobre quién merece ser escuchado por la máxima autoridad de la Iglesia.

La asociación exige que el Vaticano adopte medidas concretas como transparencia total en investigaciones, compensaciones equitativas para todas las víctimas y reformas canónicas que garanticen la protección de menores.

Este pronunciamiento refleja la tensión persistente entre las expectativas de las víctimas y las acciones que la Iglesia ha tomado bajo el papado de León XIV.