Durante la audiencia general del 4 de noviembre de 2026, celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV se pronunció contra el desempleo y las condiciones laborales que ponen en peligro a los trabajadores. Ante los fieles reunidos, el Pontífice presentó su visión sobre el desarrollo económico auténtico.
En su intervención, el Santo Padre pidió respeto por los migrantes, reconociendo su dignidad y derechos fundamentales. Asimismo, enfatizó la importancia de la participación política de los jóvenes como elemento clave para construir sociedades más justas y equitativas.
Un aspecto central del mensaje papal fue el llamado a una redistribución justa de la riqueza, vinculando el concepto de desarrollo económico no solo con el crecimiento material, sino con la dignidad humana y la solidaridad.
Este pronunciamiento forma parte de la catequesis continua que el Papa desarrolla sobre el documento Gaudium et spes del Concilio Vaticano II. Dicho documento, producto de las deliberaciones de obispos de todo el mundo durante la década de 1960, marcó un punto de inflexión fundamental en las relaciones entre la Iglesia Católica y el mundo contemporáneo.
Con esta intervención, León XIV reafirma el compromiso de la Santa Sede con la doctrina social católica, subrayando que el verdadero desarrollo económico debe estar al servicio de la persona humana y no al contrario.