Una tragedia enlutó a la comunidad católica ecuatoriana cuando el sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari perdió la vida al caerle encima un enorme crucifijo durante la celebración de una misa que estaba siendo transmitida en vivo en la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en el centro del país.
El lamentable suceso ocurrió mientras el religioso llevaba a cabo sus funciones litúrgicas ante los fieles presentes y los miles de seguidores que sintonizaban la transmisión en línea. El crucifijo, de considerables dimensiones, se desprendió de su ubicación golpeando fatalmente al párroco, quien no pudo evitar el impacto.
Las autoridades locales iniciaron inmediatamente las investigaciones para esclarecer las circunstancias exactas del accidente. Se especula que posibles deficiencias en la instalación o el deterioro de los elementos de fijación podrían haber originado la caída de la cruz.
La comunidad católica ecuatoriana ha expresado su profundo pesar por la muerte del sacerdote, quien era conocido por su dedicación pastoral y su labor evangelizadora. La Diócesis correspondiente ha ofrecido sus condolencias a la familia del religioso fallecido.
Este trágico evento ha reavivado la preocupación sobre las medidas de seguridad en los templos religiosos, especialmente respecto a instalaciones y estructuras de gran peso. La iglesia anunció que realizará una revisión exhaustiva de todas sus instalaciones para prevenir futuros accidentes.
La misa ha sido suspendida y se mantiene cerrada por protocolo. Las autoridades diocesanas han informado que se realizarán servicios conmemorativos en honor al fallecido sacerdote.