La tarde del sábado 24 de octubre, el padre Clemente Morales Topete, perteneciente a la diócesis de Culiacán en Sinaloa, desapareció cuando se dirigía a una cita médica. Durante tres días permaneció desaparecido hasta lograr regresar a su comunidad.

Según informó la Diócesis de Culiacán, el sacerdote fue retenido por personas desconocidas que lo sometieron a diversas agresiones físicas. Sus captores lo trasladaron a un lugar alejado donde lo golpearon, le provocaron quemaduras y lo amenazaron de muerte en repetidas ocasiones.

Los secuestradores le exigieron información que el padre Clemente aseguró no conocer, por lo que fue sometido a intensas agresiones durante su cautiverio. Tras lograr su liberación, la diócesis informó sobre los hechos vividos por el religioso.

Ante estos lamentables eventos, las autoridades eclesiásticas de la región han hecho un llamado a la paz y la reconciliación en medio de la violencia que aqueja a la zona. La iglesia reitera su compromiso con la seguridad y protección de sus ministros.