Lecturas de la misa
- Primera lecturaCarta de San Pablo a los Efesios 3,2-12
- SalmoLibro de Isaías 12,2-3.4bcd.5-6
- EvangelioEvangelio según San Lucas 12,39-48
Jesús advierte a sus discípulos que deben estar vigilantes, pues él llegará cuando menos lo esperen. A través de la parábola del administrador fiel, enseña que quienes reciben responsabilidades del Señor serán juzgados por cómo las cumplieron. El que conoce la voluntad de Dios pero actúa negligentemente recibirá castigo mayor; el que peca por ignorancia, menor. A cada uno se le pedirá según lo que se le ha dado.
«Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre llegará a la hora menos pensada.»Evangelio según San Lucas 12,39-48
Lee el texto completo del Evangelio en Vatican News.
El Evangelio de hoy nos coloca ante una verdad incómoda pero liberadora: Cristo volverá, y nosotros no sabemos ni el día ni la hora. No es una amenaza, sino una invitación a vivir despiertos, conscientes de que cada momento cuenta.
Jesús utiliza dos imágenes poderosas. Primero, la del ladrón que llega sin aviso: si supiéramos cuándo viene, nos prepararíamos. Pero ese no es el punto. El punto es que debemos vivir siempre listos, no por miedo, sino por amor. Luego, la parábola del administrador nos muestra quién es realmente fiel: no quien aparenta estarlo cuando lo observan, sino quien cumple fielmente su deber incluso en la soledad.
¿Cuál es tu rol en la casa del Señor? Quizás eres padre o madre, educador, trabajador, profesional. Eres un administrador de los dones que Dios te ha confiado. Tus hijos, tu trabajo, tu influencia, tu tiempo, tus talentos no son tuyos; te han sido dados en administración.
La pregunta de Pedro es crucial: "¿Para nosotros o para todos?". Y Jesús responde implícitamente: para quien tenga oídos para escuchar. Esto es para ti, personalmente. No es una doctrina abstracta, sino un llamado concreto a tu conciencia.
Vivir esta vigilancia significa cosas prácticas. En tu familia, que no sea solo corrección severa, sino amor activo. En tu trabajo, que hagas bien tu labor no porque te vigilen, sino porque sabes que sirves a Cristo. En tus relaciones, que edifiques en lugar de destruir. Que no pospongas la reconciliación, la oración, el servicio, pensando que mañana habrá tiempo.
El Evangelio también distingue: al que se le dio mucho, se le pedirá mucho. Esto es justo. No serás juzgado por lo que otros pudieron hacer, sino por lo que tú pudiste hacer con lo que recibiste. Un obispo responderá de forma diferente a un feligrés. Pero ambos responderemos.
Lo hermoso es que esta verdad, lejos de paralizarnos, puede liberarnos. Si vives como si Cristo viniera hoy, desaparecen muchas preocupaciones vanas. Las vanidades del mundo pierden peso. La envidia se disuelve. El resentimiento se vuelve absurdo cuando contemplas que comparecerás ante el Juez.
Oración
Señor Jesús, despierta mi conciencia hoy. Ayúdame a ser administrador fiel de lo que me has confiado. Que no viva dormido, esperando mañana para amarte, servirte y perdonar. Que esta vigilancia sea amor, no miedo. Ven pronto, Señor. Amén.
San Malco de Maronea
San Malco de Maronea fue un mártir cristiano de los primeros siglos, testigo de la fe ante las persecuciones.
Conoce su vida →Noticias del Vaticano en tu email
Recibe el Evangelio del día cada mañana y el resumen semanal de noticias del Vaticano.
Sin spam. Privacidad