Al término del Ángelus, el Papa León XIV dirigió sus bendiciones hacia los más de 2.600 jóvenes deportistas que participan en los Juegos Olímpicos de Dakar, primer evento de esta envergadura organizado en el continente africano.

El evento, que comenzó ayer y se prolongará hasta el 13 de noviembre, cuenta con el respaldo y la bendición de la Santa Sede, reafirmando así el compromiso de la Iglesia con los valores del deporte, la juventud y la sana competencia.

Durante su intervención, el Pontífice también recordó la beatificación de misioneros franciscanos celebrada en Savannah, Georgia (Estados Unidos), exaltando su legado de entrega y servicio evangélico.

Asimismo, León XIV aprovechó la ocasión para animar la Misión con los pobres organizada por las familias franciscanas en Roma, enfatizando la importancia de la caridad y el compromiso con los más necesitados como pilares fundamentales de la fe cristiana.

La presencia de la Iglesia en estos Juegos Olímpicos simboliza su apoyo a iniciativas que promueven la paz, la fraternidad y el desarrollo en el continente africano, valores que trascienden el ámbito deportivo para alcanzar dimensiones profundamente espirituales.