La situación de seguridad en Haití continúa deteriorándose debido a la escalada de violencia perpetrada por organizaciones criminales. En la ciudad de Arcahaie se han registrado nuevas muertes como resultado de represalias llevadas a cabo por bandas delictivas que operan en la región caribeña.

En respuesta a esta crisis humanitaria y de seguridad, dos mil soldados procedentes de El Salvador han sido desplegados en territorio haitiano desde finales de octubre. Esta operación militar internacional tiene como objetivo principal repatriar a cuatro militares salvadoreños que fueron capturados como rehenes el mes anterior por grupos criminales organizados.

El despliegue de fuerzas de seguridad extranjeras representa un esfuerzo coordinado para enfrentar el creciente poder de las organizaciones delictivas que han tomado control de amplias zonas urbanas en Haití. Las bandas criminales, cada vez más organizadas y armadas, han intensificado sus actividades de represalia contra operaciones de seguridad.

La comunidad internacional, incluida la Santa Sede, continúa observando con preocupación la escalada de violencia en el país caribeño, donde la inseguridad ha generado una profunda crisis humanitaria que afecta a la población civil.