Hoy, jueves 22 de octubre de 2026, la Iglesia católica honra en su santoral a varios santos cuyas vidas y legados han marcado profundamente la fe cristiana a lo largo de los siglos.

Destaca especialmente la festividad de San Juan Pablo II, quien fuera Sumo Pontífice de la Iglesia Católica desde 1978 hasta su muerte en 2005. Su canonización en 2014 consolidó su veneración entre los fieles de todo el mundo. El Papa polaco es recordado por su incansable labor evangelizadora, su defensa de los derechos humanos y su papel decisivo durante la caída del comunismo en Europa del Este.

Junto a él, la Iglesia celebra a San Abercio, obispo cristiano primitivo del siglo II originario de Frigia, conocido por ser uno de los primeros apologetas que defendió la fe ante las persecuciones romanas. Su legado espiritual perdura como testimonio del martirio y la constancia cristiana.

También se conmemora a San Malón, monje irlandés del siglo VI, figura relevante en la expansión del cristianismo celta y la preservación del conocimiento religioso durante la Edad Media. Su contribución al monacato occidental lo posiciona como santo de especial veneración en las tradiciones célticas.

Finalmente, Santa Nunilo, mártir cristiana del siglo IX originaria de Córdoba, es recordada por su valentía ante las persecuciones durante el período de Al-Ándalus. Junto a su hermana Alodia, representa el testimonio de fe de los cristianos mozárabes.

Esta rica variedad de celebraciones en el santoral refleja la universalidad de la Iglesia católica y su conexión con diferentes épocas, culturas y tradiciones. Los fieles pueden utilizar estas festividades como oportunidad para profundizar en la vida de estos santos y en los valores espirituales que representan.