La archidiócesis de Santiago de Compostela ha abierto este mes la causa de culto inmemorial de Santa Paterna, una figura venerada en Galicia desde hace más de mil años. Paterna Gundesindez, condesa de Présaras, representa el ejemplo de una madre de familia impulsora de santidad, tanto en su propia vida espiritual como en la de quienes la rodeaban.

Los registros históricos del monasterio de Sobrado identifican a Paterna como Infanta del Reino Astur-Leonés, hija de Gundesindo y Senior. Su vida adquirió mayor relevancia cuando se casó con el conde Hermenegildo Aloitez, perteneciente a la línea de los Condes de Présaras y Curtis. Juntos, llevaron a cabo una obra de gran trascendencia religiosa: la fundación del Monasterio de Sobrado de los Monjes, iniciativa que realizaron en un contexto histórico de especial importancia para la región.

La apertura de su causa de culto inmemorial representa un hito significativo en el proceso de reconocimiento de su santidad. Este procedimiento canónico permite a la Iglesia estudiar formalmente la veneración ininterrumpida que ha recibido Santa Paterna a lo largo de los siglos en territorio gallego, particularmente en las comunidades vinculadas al legado monástico que ella ayudó a crear.

Santa Paterna es recordada no solo por su condición de noble, sino por su compromiso con la vida espiritual y el impulso de la fe en su entorno familiar y monástico. Su figura ejemplifica cómo la santidad no se limita a espacios conventuales, sino que puede desarrollarse plenamente en el contexto de la vida matrimonial y familiar, siendo madre e impulsora de valores cristianos.