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Evangelio del día · Sábado de la 31.ª semana del Tiempo Ordinario

Evangelio del sábado 7 de noviembre de 2026

Evangelio según San Lucas 16,9-15

Pintura sobre Evangelio según San Lucas 16,9-15
Unknown Russian Orthodox painter · Public domain · Wikimedia Commons

Lecturas de la misa

  • Primera lecturaCarta de San Pablo a los Filipenses 4,10-19
  • SalmoSalmo 112(111),1-2.5-6.8a.9
  • EvangelioEvangelio según San Lucas 16,9-15

Jesús enseña a sus discípulos que el dinero, aunque sea obtenido injustamente, puede ser instrumento de bien si lo usamos para hacer amigos y obras de caridad. Pero advierte: quien no es honrado en lo pequeño, tampoco lo será en lo grande. No podemos servir a Dios y al dinero simultáneamente. Los fariseos, aferrados a sus riquezas, se burlan de él; Jesús les recuerda que Dios ve los corazones, no las apariencias.

«Ningún servidor puede servir a dos señores. No se puede servir a Dios y al Dinero.»Evangelio según San Lucas 16,9-15

Lee el texto completo del Evangelio en Vatican News.

El verdadero valor de lo que posees

El pasaje que contemplamos hoy toca algo muy profundo: nuestra relación con el dinero y las posesiones. Jesús no condena la riqueza en sí misma, sino nuestra actitud ante ella. La parábola del mayordomo infiel, de la que proviene este fragmento, es desconcertante a primera vista, pero su mensaje es liberador.

Cuando Jesús habla de "ganar amigos con el dinero de la injusticia", no te invita al fraude. Te muestra que incluso lo mal habido puede reconvertirse en bien mediante la generosidad. Es una llamada a la redención: toma lo que tienes y úsalo para construir relaciones verdaderas, para socorrer al necesitado, para sembrar el Reino. El dinero, en el fondo, es solo un instrumento; lo que importa es cómo lo empleas.

Luego viene la prueba de la fidelidad. Quien es honrado en lo poco, también lo será en lo mucho. Esta verdad golpea fuerte porque nos desenmascara. No se trata solo de dinero: es sobre integridad. Si en las pequeñas cosas—en tu trato con los clientes, en la honestidad de tus cuentas, en cómo gasas lo que nadie ve—eres fiel, entonces tu carácter es genuino. Pero si eres deshonesto cuando "nadie mira", tu verdadera naturaleza se revela.

El punto culminante es radical: no puedes servir a dos señores. Dios y el dinero son maestros que exigen lealtad total. Cuando tu objetivo es enriquecerte a toda costa, usarás métodos que contradicen la fe. Cuando pones a Dios primero, el dinero se convierte en siervo, no en amo. La elección es tuya, pero las consecuencias son reales.

Los fariseos se burlaban porque se sentían amenazados. Habían construido su identidad sobre la riqueza visible y la reputación. Jesús les muestra que eso es teatro. Lo que brilla ante los hombres puede ser repugnante ante Dios. Tu verdadero yo no está en lo que los demás ven, sino en lo que Dios lee en tu corazón.

¿Cómo vives esto hoy? Pregúntate: ¿tu dinero refleja tus valores o los contradice? ¿Eres generoso o agarrado? ¿Tratas a los pobres como Jesús lo haría? ¿Tientas con la corrupción cuando nadie te ve? Estas preguntas incomodan, pero son necesarias. El dinero no es malo; es tu corazón el que decide si será bendición o maldición.

Oración

Señor, ayúdame a ver el dinero y las posesiones como herramientas para tu Reino, no como fines en sí mismos. Dame un corazón íntegro, fiel en lo pequeño y lo grande, que refleje tu amor en cada acción. Libérame de la esclavitud al dinero y enséñame a servir solo a ti. Amén.

Santo del día

Beata Marthe Robin

Beata Marthe Robin, campesina francesa y mística estigmatizada que, inmovilizada en cama desde los 21 años, vivió una profunda unión mística con Cristo hasta su muerte.

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