Lecturas de la misa
- Primera lecturaCarta de San Pablo a los Efesios 2,19-22
- SalmoSalmo 19(18),2-3.4-5
- EvangelioEvangelio según San Lucas 6,12-19
Jesús pasa la noche en oración antes de elegir a los doce apóstoles, acto fundamental para la Iglesia. Después baja a la llanura donde se reúnen multitudes de enfermos y demonios que buscan sanación. La fuerza de Cristo sana a todos los que lo tocan, manifestando su poder divino y su compasión infinita hacia el sufrimiento humano.
«Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios.»Evangelio según San Lucas 6,12-19
Lee el texto completo del Evangelio en Vatican News.
Hermano, hoy contemplamos uno de los momentos más decisivos de la historia de la salvación: la elección de los apóstoles. Pero lo que más sorprende es cómo Jesús llega a esta decisión: a través de la oración prolongada. No es una elección apresurada, política o basada en criterios meramente humanos. Jesús dedica la noche entera a dialogar con su Padre, buscando su voluntad.
Este pasaje nos revela algo esencial sobre el liderazgo cristiano. Cuando enfrentamos decisiones importantes —ya sea en nuestro trabajo, familia o comunidad— tendemos a confiar primero en nuestro análisis, en lo que "vemos" o en las recomendaciones humanas. Jesús nos enseña que la verdadera sabiduría viene de la comunión con Dios. Antes de cualquier acción, el silencio, la escucha y la oración.
Observa también a quiénes elige: Pedro, que negará; Judas, que traicionará; Tomás, que dudará. No son candidatos "perfectos" según el mundo. Jesús no busca los más talentosos o influyentes, sino a aquellos con los que quiere construir su Reino. Esto debería liberarte. Tú tampoco necesitas ser perfecto para que Dios te llame a algo importante. Tus debilidades no descalifican tu vocación.
El segundo acto es igualmente poderoso: cuando desciende, encuentra multitudes enfermas, poseídas, desesperadas. Y Jesús no los envía al templo a hacer trámites religiosos. Toca, sana, libera. La Iglesia, representada en sus apóstoles, nace no solo de la oración, sino de la compasión activa hacia el sufrimiento.
¿Cómo vives esto hoy? Quizá estés en un momento donde debes tomar una decisión importante: cambio de trabajo, relación que va en serio, cómo educar a tus hijos. Antes de consultar solo a amigos o confiar en tu instinto, retírate a tu propio lugar de oración. No necesita ser una montaña literal. Puede ser tu habitación, una iglesia, un paseo en soledad. Busca la paz con Dios.
Y luego, como los apóstoles, sal a donde está el dolor. Tu compasión, tu escucha, tu solidaridad son la prolongación de la sanación de Cristo. Un abrazo a quien sufre, una palabra justa en el momento correcto, tu tiempo dedicado a quien lo necesita: esto también es "tocar" a Jesús en los demás.
Oración
Señor, enséñame a orar como lo hiciste tú, en la confianza y la búsqueda de tu voluntad. Damme un corazón que ore sin cansarse y que actúe sin dudar. Quiero ser instrumento de tu sanación en un mundo que sufre. Que mis decisiones broten de tu amor, y que mis acciones reflejen tu compasión. Amén.
San Ferrucio de Maguncia
San Ferrucio de Maguncia fue un mártir cristiano de los primeros siglos, testimonio del compromiso radical con la fe en tiempos de persecución.
Conoce su vida →Noticias del Vaticano en tu email
Recibe el Evangelio del día cada mañana y el resumen semanal de noticias del Vaticano.
Sin spam. Privacidad